LA SINGULARIDAD HISTÓRICA

China en 1984…

A China, una de las potencias mundiales, no le tiembla el pulso a la hora de imponer un sistema de control social salido de los más recónditos pensamientos oscuros de George Orwell o de los más distópicos capítulos de Black Mirror.

El Gran Hermano es real

China es un lugar único en el mundo, no solo por su cultura, sino por el continuo blindaje mediático e informativo que sufre su población. En medio de la polémica esta potencia mundial se propone incorporar la tecnología para controlar a sus ciudadanos.

La tecnología de reconocimiento facial desarrollada, mejorada e implementada en China, incorporada a la enorme red de cámaras de seguridad instaladas en las ciudades, hace que las personas se mantengan siempre temerosas por la represión. Pero no hablamos específicamente de palo y a la bolsa, sino de una represión psicológica y tangible en la vida diaria.

Es que la incorporación del llamado “sistema de crédito social” es una combinación de tecnología de reconocimeinto facial, seguimiento continuo de la actividad de las personas en las redes sociales, comportamiento de compras, contenido consumido vía streamming, y acciones concretas en la vida como tener multas de transito, todos esos factores conforman el algoritmo que otorga “puntaje” a las personas. Esta tarea de compilar grandes cantidades de información está a cargo de un gigante corporativo llamado ALIBABA, una empresa fundada en 1999 y que se puede describir como una conjunción entre Amazon, Ebay, PayPal e incluso Google. El poder sobre las transacciones en linea que posee esta empresa le permite tener prácticamente acceso a toda la información de la población China.

Mapa corporativo del grupo ALIBABA

El gobierno de China a sabido impulsar y trabajar en conjunto a esta empresa para implementar en varias ciudades del país un sistema de puntaje para las personas a través del acceso total de la información y comportamiento de los ciudadanos.

Un ejemplo claro de como funciona este sistema de control social se da cuando vamos al supermercado, si en el detalle de la factura figura una cantidad mayor al promedio de alcohol el puntaje de esa persona bajará, pues se el algoritmo clasifica a ese individuo como un potencial alcohólico. En cambio si se compran pañales, el puntaje subirá pues esta compra se relaciona con la responsabilidad hacia un bebé, por lo tanto algo socialmente aceptable.

De la misma manera se controlan los perfiles en redes sociales y su comportamiento en estos lugares. Difamar al gobierno por ejemplo no sólo es justificativo para que el puntaje baje, sino para que también la policía aparezca…

La represión digital

Desde el 1 de mayo de 2019, en China se implementó este sistema de “buen ciudadano”, algo que naciones como Estados Unidos envidiaría en el peor de los casos. Es que este control transforma a cada ciudadano en su propio policía y en caso de no hacer “lo que se debe” el Estado reprime de las formas más insospechadas. Desde limitar la movilidad del ciudadano al impedir que compre tickets de trenes de alta velocidad, hasta impedir que salga de su ciudad. Este control se extiende hasta en la posibilidad de tomar créditos en los bancos o acceder a ciertos empleos o escalar socialmente.

Sólo es el primer paso del plan del presidente Xi Jinping pues la intención es que este sistema esté plenamente implementado en el 2020 en todo el país. Tal y como establece el Gobierno chino, este sistema de crédito social “permitirá que las personas de confianza vayan por todas partes bajo el cielo y dificultará que los desacreditados den un solo paso”. Del mismo modo, las personas con mala nota tendrán velocidades de internet más lentas, acceso restringido a lugares de ocio y la eliminación del derecho a viajar libremente, que es lo que ahora ya se aplica.

Esta fórmula recuerda mucho al futuro distópico de George Orwell o un recordado capítulo del ciclo Black Mirror, el control sobre la población era absoluto y bastaba quedar mal visto para que la represión recayera sobre el infractor de “los buenos hábitos”. Así como decía la protagonista de “En picada”: “Cuando puedas elegir entre tener la razón o ser amable, elige ser amable porque sino perderás puntos…”

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Una tendencia que se exporta

Y es que la obsesión de ciertos Estados con políticas de control en escalada impulsa a China mejorar su tecnología de control social para venderla. Una prueba de ello son las 30.000 cámaras que le vendió a Venezuela, las 4.300 de Ecuador, las 2.100 de Uruguay, y las otras cientos de miles que negoció con Brasil, Bolivia y Argentina durante la década pasada. El Gobierno chino de Xi Jinping ha llevado el control ciudadano al extremo.

Según una investigación del diario The New York Times, el incremento de cámaras de seguridad es alarmante. Desde el Estado se afirma que su función es buscan perseguir criminales y aumentar la seguridad en las calles, algo que queda en segundo plano si se tiene en cuenta el reconocimiento facial y el sistema de puntaje de la mano.

Guillermo Federico Ibarrola vivió en carne propia al Gran Hermano. Durante la última semana de julio de 2019, Ibarrolla se encontraba preso por un crimen que no cometió. El sistema de reconocimiento facial que se usa en la Ciudad de Buenos Aires, lo identificó en el barrio porteño de Retiro como un acusado por un robo agravado cometido en Bahía Blanca en 2016. Es así que la Policía de ese distrito, sin mediaciones, lo detuvo y pasó cinco días en la cárcel por un crimen que nunca cometió.

La base de datos del Juzgado N°2 tenía imágenes de un ladrón que casualmente se parecía a Ibarrola. Aunque él siempre anunció su inocencia, la Policía no le dió pie a replica hasta que se comprobó manualmente el error cometido por el sistema. La justificación fue que “cuando lo buscaron, había 23 con ese nombre en todo el país y se equivocaron en la carga, pusieron el DNI del joven que fue detenido en Retiro y vive en Ezeiza y no el de Bahía Blanca. Es decir, el Sistema de Reconocimiento Facial funcionó bien, pero estaba mal cargada la búsqueda”, explicaron fuentes judiciales.

“Nunca pensé que me iba a tocar vivir algo así. Me tocó a mí pero le puede tocar a cualquiera”, comentó la Ibarrola en la Terminal de Retiro, donde había sido detenido casi una semana antes.

“Dos policías se me acercan, me detienen, me piden el DNI y me dicen que los acompañe. Yo pensé que me iban a pedir que saliera de testigo de algo pero me dicen que quedaba demorado por una causa por robo agravado. Me llevan detenido y pasaban los días y nadie me decía nada, nadie me explicaba nada”, relató Ibarrola sobre el hecho de la semana pasada.

“Me dicen que iba a quedar demorado porque tengo una causa en Bahía Blanca por robo agravado. Yo empece a decir que nunca estuve ahí, me decían que sí y me tuvieron demorado desde el sábado hasta ayer, jueves, que me pareció muy raro. Yo quería que me llevaran lo más rápido posible a Bahía para aclarar todo, pero seguía detenido acá, amargado, pensando cualquier cosa”, detalló.

 

¿La privacidad será una utopía?

Las políticas de Estado afectan directamente a los ciudadanos, quienes deben despertar del aletargamiento que se les infunde desde los diferentes medios de comunicación. A veces algo que se anuncia como un sistema que brinda más seguridad puede terminar por limitar las libertades individuales y por ende la libertad de expresión.

La educación constante de la sociedad es la que ayudará a evitar resultados tan distópicos como los que se están viviendo en China. El ciudadano no debería ser su propio policia, debería ser parte de una sociedad involucrada en pos del bienestar holístico de todos.

¿Cual es el precio de la seguridad? ¿Qué justifica la “paz” de un país? ¿Cuál es la consecuencia directa de sistemas de este calibre?

 

Para conocer más recomendamos:
Seis días arrestado por un error del sistema de reconocimiento facial – Artículo de Página/12 – 03 de agosto de 2019
China estrena su ‘Gran Hermano’ – Artículo del portal La Vanguardia – 03 de mayo de  2019
Gran Hermano Chino: sistema de vigilancia y castigo a sus ciudadanos – Articulo del portal El Ciudadano (Mendoza) – 20 de septiembre de 2018
El gran hermano chino – Artículo del portal Semana – 5 de mayo de 2019
Reconocimiento Facial: Cinco días detenido por error – Artículo del portal El Intransigente – 03 de agosto de 2019
Qué es Alibaba y cómo funciona – Artículo del portal Actualidad de Ecommerce

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