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UN DÍA COMO HOY

Deja de existir el Plan CONINTES, terrorismo de Estado

Terminada la autodenominada “Revolución Libertadora”, que derrocó al gobierno democrático de Perón -tras el bombardeo de Plaza de Mayo, que intentó asesinar al presidente-, Arturo Frondizi ponía fin a una ley que habilitaba al Estado a hacer abuso del poder de las Fuerzas Armadas para la represión. Cientos de encarcelamientos, enjuiciamientos ilegales, persecusión política y sindical, el preludio a los acontecimientos del ’76.

¿Qué fue el Plan CONINTES?

El Plan CONINTES refiere a una serie de disposiciones del Poder Ejecutivo Nacional mediante las cuales se utilizó a las Fuerzas Armadas en la represión de conflictos políticos al interior del país, al tiempo que se suspendían las garantías constitucionales. El Plan fue ejecutado durante la presidencia de Arturo Frondizi, primero en forma secreta, desde el 14 de noviembre de 1958, y luego en forma pública, desde el 13 de marzo de 1960 hasta el 12 de agosto del mismo año. Sin embargo, dichos periodos fueron precedidos y seguidos de otras modalidades represivas asociadas al Plan CONINTES.

La dictadura autodenominada “Revolución libertadora”,tras derrocar en septiembre de 1955 al presidente constitucional Juan Domingo Perón, inició un violento ciclo de disciplinamiento de la clase trabajadora, y de persecución política a ciudadanos identificados con el peronismo y el comunismo. Las políticas laborales y económicas que impuso el gobierno de facto del General Pedro Eugenio Aramburu y su segundo, el Almirante Isaac Francisco Rojas, generaron fuertes resistencias en las principales asociaciones de trabajadores.

A la caída en la participación de los trabajadores en los ingresos y la subordinación de la política económica a los intereses de los grupos concentrados de poder, se sumó la proscripción del partido peronista, que representaba a la mayoría de los sectores populares. Los primeros focos de oposición a dichas políticas fueron encabezados por los gremios. La dictadura reaccionó sometiendo a los trabajadoresen conflicto a la movilización, figura que aludía a la incorporación al servicio civil para la Defensa Nacional, y que en la práctica implicó la intervención militar de las asociaciones, la sujeción de los trabajadores al código de justicia militar y la detención en dependencias de las Fuerzas Armadas.

Hacia fines de 1957 el gobierno anunció una reapertura democrática limitada, ya que mantenía la proscripción sobre el partido peronista. El 23 de febrero de 1958, Arturo Frondizi, representante de la Unión Cívica Radical Intransigente, fue electo presidente de la Nación, gracias al apoyo de una parte del electorado peronista, logrado mediante un acuerdo que comprometía la liberación de detenidos políticos y la legalización del peronismo. El incumplimiento del acuerdo, junto a las presiones de las Fuerzas Armadas, que en representación de las corporaciones económicas presionaban por continuar con las políticas de ajuste laboral y liberalización de la economía, precipitó el reinició de la conflictividad social.

El 14 de noviembre se dictó el Decreto Secreto Nº 9.880/58, que puso en vigencia el estado de Conmoción Interna del Estado, apoyándose en el estado de sitio decretado tres días ante. Este decreto, que dio inicio a la aplicación secreta del Plan CONINTES, estableció que las policías provinciales pasarían a estar bajo mando militar.

Ese mismo mes los trabajadores ferroviarios también fueron a la huelga por incumplimientos salariales. El 27 de noviembre el Estado Nacional decretó la ilegalidad de la medida de fuerza y la movilización del gremio, así como la constitución de Consejos de Guerra Especiales para juzgar las infracciones cometidas por los trabajadores ferroviarios. La profundización del accionar represivo se produjo en paralelo al lanzamiento del “Plan de Estabilización y Desarrollo”, también conocido como “Plan de austeridad y sacrificio”, que seguía los lineamientos de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El 13 de marzo de 1960 el Poder Ejecutivo dictó el Decreto Nº 2.628, que ponía en “ejecución pública en todo el territorio”  el estado de Conmoción Interior del Estado. Se dispuso que los Secretarios de Estado de las Fuerzas Armadas ordenaran a las autoridades de ejecución del Plan Conintes (Comandante en Jefe del Ejército Conintes y comandos equivalentes en Marina de Guerra y Aeronáutica) que hicieran efectiva la subordinación de las policías provinciales.

Dos días después, el 15 de marzo de 1960, se dictó el Decreto Nº 2.639/60, sobre Represión del Terrorismo. Allí se manifestaba que, ante los reiterados actos de terrorismo que ponían en riesgo la seguridad pública, el Poder Ejecutivo se había visto obligado a prolongar el Estado de Sitio, adoptando “importantes medidas de carácter militar” con el objeto de frenar “esa acción terrorista, la cual se intentará continuar desarrollando, cada vez en más vasta escala.” En virtud del estado de emergencia grave, contemplado en la Constitución Nacional, se otorgaba al Congreso y al Poder Ejecutivo los poderes de guerra y se sometía bajo jurisdicción militar a los implicados en actos de terrorismo y otros delitos conexos.

Las prácticas de persecución política y sindical llevadas adelante a partir de la implementación del Plan Conintes tuvieron un saldo de más de 5000 presos ilegales, constituyendo este plan represivo un antecedente del terrorismo de Estado desplegado por la última dictadura cívico-militar entre 1976 y 1983.

Para saber más:
Secretaría de Derechos Humanos.gob.ar
Efemérides Argentinas.com
Página 12 – El Plan CONINTES

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