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UN DÍA COMO HOY

Día del niño por nacer

La fecha rememora el momento en que el ángel le pregunta a María si quiere ser la madre del Señor. Argentina fue el primer país del mundo en instituir este día, en diciembre de 1998.

La Conferencia Episcopal Argentina difundió un comunicado para conmemorar el 25 de marzo la “Solemnidad de la Anunciación del Señor” y para celebrar “el Día del niño por nacer”.

El comunicado sostiene que la Iglesia recuerda con alegría “el anuncio de que Dios se ha hecho hombre por medio de una mujer que no tuvo miedo y que, con su fe y confianza, dijo ‘sí'”.

“María, la mujer libre que aceptó y valoró la vida, y que con su sí cambió la historia de la humanidad poniendo la base de un nuevo humanismo”, agrega la misiva de la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina.

El comunicado además sostiene que “conocemos y acompañamos a las mujeres, a los padres y a las familias que viven situaciones injustas, dolorosas y a veces dramáticas, justo cuando está por llegar una nueva vida. Pero no sucumben a las presiones e indicaciones de muerte que reciben de su alrededor, incluso de algunas instancias de la sociedad civil”.

 

DETECCIÓN TEMPRANA

Médicos neonátologos manifestaron que los avances en la medicina fetal logran la detección de graves malformaciones en el transcurso de los embarazos, como la anencefalia, y destacaron la necesidad de que los profesionales acompañen a aquellos padres que “saben que sus hijos no lograrán vivir”, al cumplirse hoy el Día del Niño por Nacer.

La aparición de enfermedades como el zika, que puede transmitirse por una relación sexual o por la picadura de un mosquito y cuya consecuencia en las embarazadas son estas malformaciones en el feto, “hace más admirable la actitud de los padres que adoptan decisiones muy dolorosas en casos que son cada vez más comunes”.

Ernesto Beruti, jefe del servicio de Obstetricia del Hospital Universitario Austral, destacó que “un ejemplo clarísimo de la importancia de preservar la dignidad y el valor de la vida humana lo vemos cuando se dan embarazos que cursan con alguna afectación grave del niño en desarrollo como consecuencia de malformaciones que, en algunos casos, son incompatibles con la vida.”

“Estos bebes enfermos tienen la misma dignidad que uno sano y deben recibir todo el cuidado y la atención posible, tanto por parte de los médicos como de sus padres y familia”, refirió Beruti. Precisó que en algunos casos estos bebés “morirán intraútero y en otros podrán vivir unas pocas horas o días para luego morir. Pero son seres humanos iguales a todos, únicos e irrepetibles, con los mismos derechos y aún más por tratarse de niños enfermos”.

En este sentido, el especialista sostuvo que “son admirables esos padres que sabiendo que su hijo no logrará vivir, le brindan todo el amor posible durante el tiempo de vida intrauterina y luego del nacimiento hasta el momento de su muerte”.

Cabe señalar que estas situaciones son comunes en casos de anencefalia y otras malformaciones fetales incompatibles con la vida, que hoy gracias a los avances de la medicina fetal pueden conocerse a poco de iniciarse un embarazo.

“Los médicos debemos acompañar a los padres que viven estas situaciones tan dolorosas y ayudarlos a comprender que su hijo enfermo necesita de ellos de la misma manera que los necesitaría un recién nacido sano, o un niño en sus primeros años de vida”, precisó el profesional.

 

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