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LA SINGULARIDAD HISTÓRICA

El curioso fin del árbol solitario

¿Cómo hace un árbol para sobrevivir tanto tiempo en el desierto?¿De donde obtuvo agua?¿Cómo muere un árbol de más de 300 años? El árbol de Ténéré es una singularidad que merece ser conocida.

La soledad hecha árbol

En medio de uno de los desiertos más inhóspitos y con las condiciones más extremas -10 ºC en enero y hasta 50 ºC en junio- por más de 300 años sobrevivió -el estudio de los anillos del tronco permitió calcular esta edad- un árbol de acacia. En el desierto de Ténéré -el cual forma parte del Sáhara-, en medio de las dunas se hallaba este árbol legendario.

Pero ¿cómo sobrevivió tanto tiempo allí? La respuesta reside en como era el clima hace más de 300 años. Este desierto poseía más humedad en su ambiente, lo que se comprobó por especialistas, siendo este un lugar propicio para que la flora tenga espacio para crecer. Con el pasar del tiempo las condiciones se fueron haciendo más duras, la humedad bajó, las precipitaciones se redujeron y la temperatura promedio aumentó. Este cambio provocó la desaparición de vegetación, con excepción de esta acacia.

Las caravanas de viajeros, mercaderes y las tribus nómadas notaron la presencia del árbol y como sorprendentemente no existe rastro de vegetación en mas de 400 kilometros a la redonda. Es por ello que fue tomado como referencia de navegación en medio de la arena. Con el tiempo este tomo el nombre del desierto y fue conocido como el «Árbol de Ténéré».

Mapa de Níger (De Teogomez vía Wikimedia Commons)

Buscando explicación

Durante un recorrido de las fuerzas francesas por el desierto en 1939, el árbol fue como un imán para la curiosidad. Los soldados se quedaron impresionados por el buen estado en que se encontraba y no podían explicar de donde obtenía agua.

Los documentos de este recorrido cuentan que el comandante de las fuerzas francesas Michel Lesourd no entendía como las caravanas con camellos nunca comieron las hojas o que los viajantes no usaran sus ramas para una fogata.

Este mismo comandante ordenó hacer un pozo al lado del árbol, cuando se llegó a los 35 metros de profundidad apareció un acuífero que daba agua al árbol. Entonces se calculó que las raíces de árbol tenían aproximadamente ¡40 metros de longitud! para así poder alcanzar el agua que lo ayudó a vivir tanto tiempo.

El Árbol de Teneré, 1939, época en la que se excavó el pozo. Foto tomada por el comandante Michel Lesourd, del Servicio central de Asuntos Saharianos francés.

Lo cierto es que el árbol fue considerado símbolo de vida, era índice que existía una fuente de agua, se convirtió en un faro entre las dunas del desierto; incluso llegó a considerarse un tabú. La existencia de un árbol solitario era una señal divina, algo que debía respetarse, eso explica que durante tanto tiempo los lugareños hayan cuidado la acacia.

El final menos esperado

Los acuíferos subterráneos son comunes y fueron aprovechados por la civilización por miles de años; desiertos encontramos cientos, algunos más pequeños, otros enormes como el Sáhara, donde somos testigos que la vida y a la sociedades pueden existir, vegetación que desafía condiciones climáticas extremas se pueden encontrar en varios puntos del globo. Pero que un sólo árbol esté en medio del desierto más extremo, sin nada a 400 kilómetros a la redonda, captando agua subterránea con raíces de casi 40 metros, durante más de 300 años… ¡Es algo que es difícil imaginar hasta que se lo ve!

Todos pensarían que un árbol de estas características moriría de viejo, siendo un testimonio de perseverancia, ya que este era protegido por los lugareños. Pero no, el destino no fue compasivo con él. Ya que desapareció tras dos accidentes con vehículos…

Aparentemente, ser el único árbol en un desierto abierto no bastó. El primer incidente tuvo lugar en los años cincuenta. Originalmente la acacia mostraba dos troncos, en forma de «Y». Un camión en camino hacia Bilma chocó contra el árbol y le seccionó uno de los troncos, que acabó desapareciendo. Parece imposible chocar contra el único árbol en cuatrocientos kilómetros a la redonda, y la única cosa visible en el horizonte. Pero sucedió. Y no sólo una vez. En 1973 un camionero libio, presuntamente borracho, se estrelló contra la acacia acabando con su vida. Ese fue el triste final del árbol más solitario del mundo

Restos del Árbol de Ténéré, Noviembre de 1973, tras el accidente

Hoy los restos del famoso árbol se encuentran en un museo en Niamey, y en su emplazamiento original se ha levantado un «monumento» conmemorativo, que sigue siendo lugar de referencia y de visita para muchos viajeros.

El museo de Niamey, donde se conserva el Árbol de Ténéré.
El nuevo árbol del Teneré, Níger (Por Holger Reineccius vía Wikimedia Commons)
Para conocer más recomendamos:
El Arbol de Ténéré – Artículo del portal Curiosatorio
El malogrado único árbol del desierto del Teneré – Artículo del portal La Vanguardia
La historia del árbol más solitario y aislado de la Tierra: el árbol del Ténéré – Artículo del portal Sal y Roca

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