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El lado oculto de Sarmiento

Domingo Faustino Sarmiento fue un hombre de varias facetas: maestro, soldado, padre, escritor, periodista, presidente… Pero algo que pocos conocen es su asociación con las logias masónicas. Descubran esta cara de Sarmiento en esta nota.

¿Una logia, que es eso?

Quizás algunos no están familiarizados con estos términos, así que explicaremos brevemente de las logias y la Masonería. Esta se define como “una sociedad fraternal”, cuyas raíces se hunden en la noche de la historia. Este tipo de sociedades ya se conocían en Egipto, en Grecia y hasta en la Roma de los Césares. Eran iniciáticas, ritualistas, graduales (con grados), simbólicas y herméticas.

Los Masones eran, inicialmente, los grandes constructores e ingenieros que supieron levantar las catedrales del medioevo. El conocimiento que requerían tales obras era un tesoro para estos grupos. La unión de ellos conllevo al intercambio de y creación de nuevas formas de pensar una realidad que era limitada por la influencia de la Iglesia católica.

Pasado ese tiempo (Medioevo), las logias se convirtieron en simbólica, esto es, dedicadas a levantar el Gran Templo Moral. A partir de esa conversión, las logias trabajan en tres niveles: Aprendiz, Compañero y Maestro. Entre estos últimos, existen grados de perfeccionamiento, y en el caso de Latinoamérica donde el rito más difundido es el Escosés Antiguo y Aceptado, el grado más alto es el 33.

La Logia Lautaro, de la formó parte San Martín, tomó su nombre de un cacique mapuche. La logia tenía como objetivo incentivar la independencia de Sudamérica.

La iniciación de Sarmiento

Puestos en marchas los términos claves (también se pueden revisar los enlaces al final de la nota) hablaremos de como Sarmiento ingreso al mundo de la Masonería.

La historiadora Patricia Pasquali, en un lúcido trabajo, menciona el ingreso de Sarmiento en la Orden en 1854 durante su estancia en Chile, en la Logia Unión Fraternal, para luego suscribirse a la Unión del Plata Nº 1, donde ejercía como Orador.

Dice Pasquali que luego “el sanjuanino ostentaba el grado 14 o Rosacruz, a nombre de la Logia Confraternidad Argentina Nº 2,  al primer Soberano Gran Comendador y Gran Maestre del flamante Oriente Argentino, Dr. José Roque Pérez, en la que identifica a la “moderna caridad masónica” con la propagación de la educación; su posterior ascenso al grado 33 junto con Mitre, Derqui, Urquiza y Gelly y Obes”.

En ocasión del viaje de Sarmiento a los Estados Unidos en 1864, recibe el nombramiento de Representante ante los Supremos Consejos y Grandes Logias para la celebración de tratados de amistad y reconocimiento, que le vale el establecimiento de influyentes contactos con personalidades notables, incluyendo el obsequio de una condecoración masónica de parte del Presidente Johson.

Presidencia y Masoneria no se mezclan

Entre las figuras de alto rango e influencia de Argentina era sabida la condición masónica de Sarmiento. Había quienes, alineados a los preceptos de la Iglesia, juzgaban la forma de pensar y accionar de un Sarmiento electo como presidente.

“Llamado por el voto de los pueblos a desempeñar la primera magistratura de una República, que es por mayoría de culto católico, necesito tranquilizar a los timoratos que ven en nuestra institución una amenaza a las creencias religiosas.” Era parte del discurso que brindo Sarmiento en el banquete ofrecido por los masones al presidente electo.

La historia de la Masoneria en relación a las limitaciones puestas por la Iglesia era un punto de debate entre los mismos masones, pero Sarmiento cimentaba su decisión al agregar luego que :

El presidente de la República debe ser, por la Constitución, católico, apostólico, romano, como el rey de Inglaterra debe ser protestante, católico, anglicano. Este requisito impone a ambos gobiernos sostener el culto respectivo y proceder lealmente para favorecerlo en todos sus legítimos objetos. Este será mi deber, y lo llenaré cumplidamente.”

Fue así que durante su presidencia Sarmiento se alejó de las actividades de la Logia. Pero en cuanto dejo sus funciones como líder del país decidió continuar con los masones, llegando a ser en 1883, Gran Maestre de la misma.

Placa Masónica en la tumba de Sarmiento
Para conocer más recomendamos:
Domingo F. Sarmiento  – Artículo del portal de Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones
Sarmiento y la masonería – Artículo del portal El Historiador
Sarmiento y la Masonería – Artículo del portal El Intransigente

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