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LEYENDAS

El misterio de la luz mala

Una vision que es conocida en varios lugares de nuesstro pais, en medio de los montes, los cerros y la selva se entremezclan historias de colonos y originarios, de traiciones y desencuentros que terminan por dejar un destello en medio del paisaje. Los testigos de la Luz Mala tienen tantas teorias como temores.

En los pueblos de Tucuman, aquellos que estan cerca de los cerros, los pobladores hablan de extrañas luces que pueden ser vistas cuando cae el sol o en las noches de luna. En medio del paisaje las luces infunden curiosidad y miedo pues son pocos los que se animaron a aventurarse y enfrentar el misterio. Hoy solo podemos escuchar historias de abuelos que tuvieron algún amigo o conocido que fue en busca de los tesoros de la Luz Mala.

En el oeste de Tucuman (Mala Mala, Quilmes, Nuñorco, Muñoz, Negrito, entre otras) los abuelos llaman “Faro del Diablo” ya que conocen historias de antiguos tesoros malditos que pueden llevar a la locura a quienes se atrevan a cabar en el sitio donde esta luz se mueve en vaiven, quizas llamando inquietas victimas, como si de un anzuelo se tratase. Segun los relatos, quien se anime a seguir el Faro del Diblo debe ir acompanado pues los espantos que se aparecen no pueden ser soportados por una sola persona.

Si acaso no huyeron y los aventureros llegaron al lugar de la luz se debe tener mucho cuidado al desenterrar pues es una total sorpresa lo que uno puede encontrar. Los tucumanos se debaten si se pueden hallar tesoros como oro o plata de viejos estancieros, que en su codicia acaparaban tanto como podían; algunos sostienen que se trata de vasijas de barro o ceramicas apreciadas por sus antiguos dueños, también se cree que son viejos entierros de colonos o indios con alguna historia atravesada por la tragedia que solo un ambiente tan rígido como el tucumano puede ser. En el primer caso existen relatos en que viejos militares o estancieros, deseosos de guardar sus riquezas, viajaban a los montes o cerros acompañados de algún empleado. El acompañante sería quien ayude a esconder el tesoro y también quien lo cuidaría para siempre, ya que terminada la primer tarea este era asesinado y enterrado junto al botín, prendada para siempre su alma.

Hay quienes creen que la luz es realidad el alma de una persona que no puede purgar sus pecados o no no puede pasar aún hacia otro plano de existencia. muchas veces por alguna pena o tragedia familiar, una tración o una promesa de no irse hasta terminar con algo. Incluso existe un momento en el año en que es más fácil ver el Faro del Diablo, se trata del día de San Bartolomé, que cae todos los 24 de agosto. La creencia popular dice que en este día Lucifer se ve libre de la mirada los guardianes celestiales y puede salir a hacer de las suyas.

También el lugar donde aparece la luz es señal para quienes decidan aventurarse, si esta aparece en la falda del cerro es buena. Hay que seguir el destello y clavar un puñal en el lugar donde esta desasparezca o se meta en la tierra, el siguiente paso es retirarse y volver al día siguiente, si el puñal sigue enterrado entonces será posible encontrar oro y plata. El color de la luz es determinante también, los lugareños afirman que si esta es roja y los sorprende en medio del campo, se debe huir o rezar pues Lucifer es quien busca tentar con algún trato o simplemente tener una victima ocasional.

 

Fuente: https://goo.gl/FG2eXr

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