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Entre el deseo y lo posible

La velocidad del mundo en que vivimos a veces nos deja poco espacio para lo que deseamos. A veces aparecen momentos, elementos, situaciones, que forman el puente entre lo posible y el deseo.

Recuperado de Diario La Mañana (Formosa)
Autora: Dra. Norma Bouloc

Entre el deseo y lo posible me remonta a la época en que la imagen de mi padre estaba relacionada con las tardecitas que pasaba en el escritorio de mi casa, escribiendo, acompañado por las palabras y el sonido del tac, tac, tac de la máquina de escribir, Remington de industria brasileña, aquel lugar extremadamente sublime, con preeminencia de libros, minuciosamente ubicados en una biblioteca que ocupaba varias paredes del lugar, como sinónimo de la profesión de mi madre, Blanca Bouloc, una de las primeras cohorte de profesores de historia de la Universidad Nacional del Nordeste – Facultad de Humanidades (UNNE).

Si bien el deseo de mi padre de ser periodista data de sus años de adolescente cuando escribía en su columna política con el seudónimo “El Amigo”, sin saberlo estaba haciendo “genero de opinión”, en el primer periódico local de la provincia de Formosa, ciudad capital del mismo nombre, una de las provincias que integran la región NEA (nordeste) de la República Argentina.

Cabe mencionar que de niño se despertaba muy temprano, cuatro de la mañana, para ir a trabajar como vendedor de diarios “Canillita”, tenía que llegar antes para doblar los ejemplares y poder preparar el periódico formato tabloide, para sacarlos a la venta.

En esa época y siempre orgulloso de sus orígenes de niño formoseño, humilde y trabajador, el ya sentía en el oído que un duende le decía: “Persigue tus sueños y no descuides la cultura del trabajo y del esfuerzo”, de sus charlas motivacionales se desprendía un mensaje final: “Sí yo pude hacerlo Ustedes también lo harán”, dirigidas a niños de escasos recursos, también a “canillitas” (vendedores de diarios), de los distintos lugares donde tuvo la oportunidad de vivir.

Y un día vio su nombre por primera vez en las páginas del Diario “La Mañana “de la provincia de Formosa, como columnista deportivo, periódico editado el 7 de septiembre de 1961, bajo la dirección del señor Enrique Read, quien lo dirigió hasta su muerte, en enero de 1996, actualmente su Directora es la Dra. Claudia Bogado viuda de Read, este año el diario festejo su aniversario número 59. Próspero fue más de 25 años columnista deportivo en el medio de comunicación local.

Recuerdo la anécdota de una de mis consultas a la otorrinolaringóloga de nuestra ciudad, Dra. Emilia Cáceres Narizzano, aquella Doctora ética, de gran profesionalismo, empática con los niños, cuyo consultorio olía a limpio y ella era fiel a su imagen siempre impecable, haciendo honor a los tonos blancos que primaban en su consultorio, en un momento de la consulta me miro con ojos interrogantes: “Tienes la información de cuándo saldrá el artículo de tu padre en el Diario La Mañana”.

Sin dudas el deseo se hizo posible, mi padre instaló su marca como periodista deportivo, escribiendo historia de vida en un lenguaje coloquial, cargadas de sentimiento, historias esperadas cada semana por sus lectores, historias que formaban parte de las conversaciones en las mesas familiares, acontecimientos sociales, deportivos, educativos, llegando a todas las clases sociales, a distintas profesiones y regiones de la provincia, con una idea innovadora que tenía como partícipe al ciudadano de la provincia de Formosa.

Esta situación de “popularidad” le llevo a mi padre a preocuparse por las cuestiones técnicas, necesitaba un grabador y una máquina de escribir, para hacer sus entrevistas y luego escribirlas en su casa, se acercó al Señor Enrique Read (padre), quien lo apreciaba y admiraba por su sentido de compromiso, para solicitar su colaboración, su respuesta fue inmediata por un si para contribuir con las herramientas de trabajo solicitadas.

Ese fue el origen de nuestra Máquina de Escribir Remington industria brasileña, que actualmente ocupa un espacio en mi lugar de vida, al que llamo el “Rincón de los Escritores”…

Mi padre ejercía a la mañana sus funciones de Jefe de Financiera de la empresa Agua y Energía Eléctrica de Formosa, dependiente del estado nacional, pese a su tarea tan demandante y de alta responsabilidad, por la tarde se dedicaba a transitar el puente imaginario que yo llamo: Entre el deseo y lo posible, preparando su columna que salía una vez por semana en el Diario La Mañana.

Los fines de semana viajaban con sus colegas periodistas del diario, Paredes y Lezcano entre otros para asistir a los partidos locales y regionales, hacer un análisis de los mismos y comentarlos en una nota para reforzar la publicación del lunes, Amigos entrañables de mi padre…

La máquina fue muy útil para que yo pudiera aprender a convivir con la tarea de periodista de mi padre, el tiempo de calidad que un padre dedica a su hijo, dejará huellas profundas en su construcción como persona y como profesional.

Mi padre me enseñó a escribir con destreza porque me pasaba sus notas para que yo las tipeara, a veces me tomaba ciertas licencias y corregía alguna cuestión de gramática, pero lo más importante fue que despertó un talento que no sabía que tenía, porque él nunca le ponía el título a sus notas, yo tenía la noble tarea de ponerles el título. Esa acción creo una expertise en mí, cada vez que veo un hecho o situación sea cual fuere inmediatamente se me ocurre un título idóneo, muy útil para mi función actual de Relaciones Públicas…

También recuerdo que con la máquina hacia mis cuadernos para presentar a la Directora de la Escuela 124 de Formosa donde trabajaba como Maestra de Nivel Primario, recuerdo a mi tío Ramón Ferreyra (Chonchi), jugador de Los Zorros Azules (Formosa) y de Universitarios equipo de la Universidad Mayor de San Andrés UMSA – Bolivia, quien venía por las tardes a casa para hacer sus tareas del trabajo con la máquina de escribir que tanto atesoraba mi padre, por el legado que representaba en su vida.

De estas columnas tan populares surgió una interesante idea de mi padre, avalada por el Señor Enrique Read, de hacer un compendio en un libro que se llamó “Veinte Años Después”, editado en Formosa por la Editorial “El Tiempo” S.A, con el objeto de trascender más allá de las páginas del medio local.

El 2 de octubre la legislatura formoseña declaró como el día del Periodista Deportivo, en coincidencia con la primera transmisión de un partido de fútbol en nuestro país, realizada en la misma fecha entre las selecciones de Argentina y Uruguay en la cancha de Barracas Central (Buenos Aires), rindiendo un merecido homenaje a los pioneros en esta disciplina: Un dúo de viejos luchadores del deporte local, Prospero Benítez y Palillo Romero, y otros insignes periodistas como Hugo del Rosso, Luis Tapia Leoni, Héctor Milanese, Lindor Lamuedra, Oscar Bangiorini, Cholo Barberis, Luis Minelli, Luis Aquino, Guido y Alberto Miranda, Antonio Oviedo, Epifanio Fernández, Armando Saavedra, Demóstenes Gómez, Octavio Brizuela, Domingo Gauna, Luis Saporiti, quienes fueron pioneros del periodismo local .

Entre el deseo y lo posible, con el símbolo de la Máquina de Escribir del Diario La Mañana de Formosa, ahora con un cuerpito de hierro ya gastado por el tiempo, con sus letras de metal que hacen una marca muy tenue en el papel, me deja varias enseñanzas:

La importancia de cumplir con la palabra empeñada.

El respeto y la confianza aliados necesarios en el trabajo.

Ser un innovador y cultivar el sentido de pertenencia en el trabajo.

Crear empatía y sinergia con los equipos de trabajo.

Acompañar al empresario en el logro de sus objetivos

Dejar una huella profunda de buenos ejemplos.

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