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La Ecuación Drake y la señal WOW

Existen muchas teorías sobre la existencia de vida en otro lugar del Universo pero un grupo de investigadores se pregunta si existen señales corroborables de que es cierto e incluso sí podemos comunicarnos. Una ecuación y una extraña señal captada hace tiempo mueven a miles de colaboradores alrededor del mundo.

¿Qué tan concientes somos de nuestra presencia en el Universo? Hasta la aparición de Copérnico, Galilei y Kepler la Tierra era el centro del Universo y los planetas, el Sol y la Luna giraban a su alrededor. Hasta el aterrizaje del hombre en la luna, los viajes espaciales solo eran concebidos como una creación de Julio Verne. Con el lanzamiento de satélites artificiales, con aparatos de observación, se descubrió que las estrellas no sólo podían tener planetas a su alrededor sino que estos tendrían la capacidad de contener vida.

¿Error de Cálculo?

Si pensamos en las teorías que teniamos del Universo en el siglo XVI, en el XIX, a mediados del XX y actualmente, veremos como nuestra presencia se hace más pequeña pero no por eso menos importante. Saber que existen estrellas con planetas similares a la Tierra nos abre un abanico de custiones. Primero hablemos de la posibilidad de hallar vida extraterrestre y de una ecuación que trata de resolverlo.

Frank Drake es un astrofisico que, junto a otros especialistas, fundó el SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence o Busqueda de Inteligencia ExtraTerrestre), una organización sin fines de lucro encargada de utilizar tecnología como radiotelescopios, satelites en orbita y la ayuda de miles de personas alrededor del mundo para la exploración de frecuencias de radio y otros datos que ayuden a encontrar vida inteligente en algún lugar del Universo.

A la hora de discutir sobre la existencia de vida, las aguas se dividían entre pesimistas que consideran al Universo tan basto que es imposible hallar algo y la otra posición mas esperanzada que, a traves de fórmulas, promueven la continua búsqueda. Vista la necesidad de poseer una herramienta que unifique criterios, en 1961 Frank Drake presentó una ecuación que puede estimar de forma matemática la posibiliadad que exista vida inteligente en el Universo.

Esta es la ecuación de Drake:

Donde:

  • N es el número de civilizaciones tecnológicamente avanzadas;
  • R, el número total de estrellas en la vía láctea;
  • fp, la fracción de esas estrellas que tienen sistemas planetarios;
  • ne, el número de planetas apropiados para la vida por cada sistema planetario;
  • fl, la fracción de esos planetas donde se desarrolla vida;
  • fi, la fracción de esos planetas donde se desarrolla la inteligencia;
  • fc, la fracción de esos planetas capaces de comunicarse mediante señales de radio y
  • L, la fracción de tiempo de vida del planeta durante la cual vive la civilización.

Actualmente la ecuación no se a resuelto del todo, pues algunos factores no se han podido medir con exactitud y seguramente cambiarán su valor a medida que las investigaciones avancen. Lo seguro es que la comunidad científica acepta esta ecuación y la toma como una herramineta que ayudará a las próximas generaciones de investigadores.

La Señal WOW

Somos concientes que tecnológicamente no podemos realizar viajes espaciales a grandes escalas, pero existe algo que viaja desde hace más de 100 años en todas direcciones, las ondas de radio. Estas son emitidas por todos nuestras antenas y satélites artificiales. Pensemos que programas de radio como “La Venganza Será Terrible” o televisivos como “Felíz Domingo” se verán en algún momento, en algún lugar, en un planeta muy lejano donde la señal llegue.

1977, señal captada por el Radiotelescopio Big Ear

Con esa premisa los investigadores del SETI “escuchan” el cielo en busca de señales transmitidas por otras civilizaciones. El 15 de agosto 1977 el radiotelescopio Big Ear (Gran Oído), en Ohio, Estados Uidos, rastreaba el cielo y transmitía los datos recogidos a una máquina que registraba las señales en forma de códigos, que quedaban impresos en metros y metros de papel continuo. Aquel día, el joven profesor Jerry R. Ehman revisó los registros y se encontró con una señal anómala, de gran intensidad, procedente de un lugar situado a unos 220 años luz de la Tierra y cuyo origen no podía ser el ruido de fondo.

Tal anomalía sorprendió tanto al profesor que lo único que pudo hacer fue escribir “WOW” en la hoja del registro. Se ha especulado mucho con el origen de la señal captada por el Big Ear. Algunas hipótesis han apuntado a que podría proceder de una civilización avanzada, aunque lo cierto es que por más que se intentó buscar de nuevo, no se volvió a recibir nada parecido. El propio Jerry R. Ehman opinaba que debió tratarse de alguna señal originada en la Tierra y reflejada en algún pedazo de basura espacial.

Una señal extraña. una ecuación aceptable para encontrar vida inteligente y muchos datos por analizar, esto es lo que poseemos hasta ahora. A medida que se observa más y se mejora la tecnología dedicada al estudio del Universo, empezamos a ver como se rellenan los huecos de la ecuación de Drake. Muchos investigadores creen que si hay alguien por ahí, quizás ya nos encontró y no quiere comunicarse, otros afirman que el Universo es tan grande que tal vez nos lleguen señales de una civilización ya extinta. Otras teorías sostienen que si existen pero las señales y mensajes que envian no pueden ser captados por la tecnología que poseemos.

¿Cual creen que es la respuesta?

 

Para saber más:
https://goo.gl/zhRm3h
https://goo.gl/mfR4Ls
https://goo.gl/qXLXUc
https://goo.gl/eGsi2N
https://goo.gl/PvAGyC

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