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MUNDO CURIOSO

La Señal «WOW!» y el misterio sin resolver

En 1977 el radiotelescopio Big Ear (Gran Oído) captó una extraña señal de radio inédita hasta ese momento. Aunque duró segundos, esta provocó la sorpresa en el astronomo que leyó los códigos impresos, el asombro fue tal que escribió «wow!» sobre el registro. ¿Por qué hoy continúa en el foco de las discusiones en torno a la vida extraterreste?

Una Prueba Única

El 15 de agosto de 1977 el radiotelescopio Big Ear, dedicado a la exploración del universo, detectó una señal anómala que, aunque duró muy poco tiempo, probaría la posible existencia de vida extraterrestre, pero de una vida con tecnología capaz de enviar señales de radio que develen su presencia.

La humanidad ha estado enviando señales de vida desde la invención de las radiocomunicaciones. El espacio se llenado de señales que transmiten noticias, programas de radio y televisión y demás contenido capaz de enviarse por señales de aire. Con esta lógica varios ciéntificos, investigadores, astrónomos, fisícos, entre tantos más, habían decidido «escuchar» el Universo para encontrar señales de civilizaciones tecnológicamente avanzadas.

La señal «wow!» es la única prueba de la posible presencia de vida además de la nuestra. Han pasado 40 años pero no se volvió a captar una señal parecida en el mismo cuadrante del espacio en la que se encontró la primera vez. Esto no solo despertó la curiosidad sino también las voces en contra y más escépticas. En junio de 2017 el astrónomo Julian Paris publicó una teoría afirmando que la señal «wow!» tiene origen en unos cometas y no son producto de una civilización.

El astrónomo Frank Drake creó una ecuación para calcular las probabilidades de encontrar una civilización tecnológicamente avanzada como la nuestra.
Notas Relacionadas

Métodos Dudosos

La publicación de Paris causó un gran revuelo en la comunidad científica, muchos optaron por desencantarse pero otros analizaron meticulosamente los escritos del astrónomo del Colegio St. Petersburgo de Florida, Estados Unidos, y pusieron en duda la metodología con la que pudo afirmar tal cosa.

Varios especialistas en el tema trataron de replicar los experimentos realizados por Paris y los resultados fueron categóricos:

  • No hay datos suficientes sobre el equipo utilizado como para que otros puedan intentar reproducir el experimento.
  • Los datos permiten deducir que un objeto situado en la región que observaban tardaría unos cinco minutos en cruzar su campo de visión, pero todas las señales supuestamente detectadas son más cortas que eso. ¿Por qué?
  • No se sabe cómo se protegieron contra las interferencias; no se sabe ni siquiera dónde estaba instalado el equipo. De hecho no se puede descartar que no fuera el Sol lo que detectaron.
  • Si la señal detectada es tan fuerte –tan fuerte como el núcleo de la galaxia–, ¿por qué ningún otro cometa ha mostrado jamás una señal similar?
  • De hecho, ¿por qué 266P/Christensen (cometa que emitiría la señal) muestra actividad de radio, en especial teniendo en cuenta que durante las observaciones estaba lejos del Sol y por tanto inactivo? ¿Qué proceso la produce? La mera presencia de hidrógeno no la explica; hay hidrógeno por todas partes en el universo pero no produce emisiones de radio porque sí.
  • ¿Por qué era necesario observar el cometa en la misma porción del cielo que cuando se detectó la señal Wow!? ¿No tiene más sentido observar cometas que estuvieran a la misma distancia del Sol que 266P/Christensen cuando se detectó la señal?
  • Hay discrepancias en las posiciones estimadas por Paris para 266P/Christensen el 15 de agosto del 77 y la estimadas por otros astrónomos, que dicen que en aquella fecha no estaba en la región del cielo que él dice.
  • Y aún si Paris realmente ha detectado una señal, esta es distinta en intensidad, ancho de banda y duración a la señal Wow!, así que es complicado ver cómo se relacionan.

Las refutaciones que empezaron a surgir volvieron a poner en la mesa el asunto de vida extraterrestre, la busqueda continuará con la ayuda de colaboradores alrededor del mundo, ahora con sus esperanzas renovadas. Aún así, de comprobarse que realmente es una «señal inteligente» las probabilidades de poder contactarnos o encontrarnos cara a cara son poco probables; el Universo es tan basto que necesitariamos varias generaciones para llegar a ese lejano planeta, o quizás descubramos que esa civilización ya no existe.

Para saber más:
Micro Siervos – No, no parece nada probable que señal Wow! la haya causado un cometa
Gizmondo – La misteriosa Señal Wow! de radio captada en 1977 podría tener su origen en cometas
ABC Ciencia – Una potente señal de radio, desde una estrella a 95 años luz, desconcierta a los científicos

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