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La tormenta y la leyenda de Santa Rosa de Lima

Es un clásico de agosto, siempre llegando al final del mes. Los mayores siempre hablan de la tormenta de Santa Rosa como un hecho que casi siempre se cumple. Pero ¿de donde viene esta tradición?¿Quién fue Santa Rosa de Lima?¿En verdad llueve cada 30 de agosto?

La mujer detrás de la santa

La tradición y las leyendas nos dejaron sólo el nombre de Santa Rosa de Lima o simplemente Santa Rosa, pero detrás de la religión existió una mujer. Hablamos de Isabel Flores de Oliva, que nació en 1586 en Lima, que  entonces era la capital del Virreinato del Perú.

Aunque había sido bautizada como Isabel Flores de Oliva, en la confirmación recibió el nombre de Rosa. Su familia la llamaba así por su belleza y -según su biografía- por una visión que tuvo su madre, donde el rostro de su hija se convirtió en una rosa. Isabel tomaría para ella definitivamente su nombre cuando entendió que era «rosa del jardín de Cristo» y adoptó la denominación religiosa de Rosa de Santa María.

En su adolescencia, Santa Rosa se sintió atraída por el modelo de la dominica Santa Catalina de Siena (mística toscana del siglo XIV); siguiendo su ejemplo, se cortó el pelo -controversial para la época- e hizo voto de castidad perpetua. Esto iba contra los planes de su padres, que pensaban casarla. En 1606 tomó el hábito de terciaria dominica en la iglesia limeña de Santo Domingo.

Pronto tuvo gran fama por sus virtudes, que explayó a lo largo de una vida dedicada a la educación cristiana de los niños y al cuidado de los enfermos; instaló cerca de su casa un hospital para poder asistirlos mejor.

Hacia 1615, y con ayuda de su hermano, Hernando Flores de Herrera, construyó una ermita en el jardín de la casa de sus padres. Allí, en un espacio de poco más de dos metros cuadrados (todavía hoy es posible apreciar),  Rosa de Santa María oraba y hacía penitencia, practicando ascetismo, con corona de espinas bajo el velo, cabellos clavados a la pared para no quedarse dormida, hiel como bebida, ayunos rigurosos y disciplinas constantes.

Los biógrafos de Rosa de Santa María sostienen que tenía experiencias místicas y estados de éxtasis frecuentes. Se da cuenta que cada jueves por la mañana se encerraba en su oratorio y no volvía en sí hasta el sábado por la mañana. Por este hábito, sumado a su labor social, hizo que muchos le atribuyeran dones. En este punto es donde la realidad y la leyenda se entremezclan…

Santa Rosa de Lima (óleo de Murillo, c. 1670)

El milagro de la tormenta

Recordemos que el tiempo de Rosa de Santa María eran tiempos de colonia. Muchos territorios que controlaba la corona española estaban alejados unos de otros, pero los puertos eran los lugares más codiciados por los piratas, muchos de ellos de bandera británica. En este contexto, en 1615, fue noticia que el puerto de El Callao (cerca de Lima) fue atacado por piratas holandeses.

El ataque y posible invasión terrestre alteró a toda la población, por ello las autoridades de la Iglesia Católica hicieron circular un comunicado donde pedían a la gente que concurra a los templos a rezar.

La leyenda cuenta que Rosa de Santa María, al anoticiarse de tal hecho, fue a la capilla de San Jerónimo y empezó a orar. En ese momento fue que una fuerte tormenta se desató en toda la zona, incluso en el puerto. La situación para los piratas fue la peor porque la tormenta impidió que esto pudieran desembarcar, quedando la ciudad a salvo.

Este evento fue observado por los limeños, quienes no dudaron en atribuir el milagro a Rosa. Al tiempo enfermó y quedó afectada por una aguda hemiplejía. El 24 de agosto de 1617 falleció; tenía 31 años. Su leyenda no tardó en ganar adeptos.

El proceso de beatificación y canonización empezó casi de inmediato, el arzobispo de Lima, Bartolomé Lobo Guerrero acumuló testimonios entre 1617 y 1618. Pasaron 50 años cuando el Papa Clemente IX la beatificó en 1668. Un año después la declaró patrona de Lima y de Perú. Clemente X, la canonizó en 1671; un año antes la había declarado además patrona principal de América, Filipinas y las Indias Orientales.

¿La tormenta es real?

A pesar de la tradición, la ciencia y en especial al Meteorología indagaron sobre la tormenta de Santa Rosa. La conclusión es que hay muchas coincidencias que pueden explicar la regularidad de este fenómeno.

Para comenzar, hacia finales de agosto el invierno empieza a encarar sus últimos días antes del equinoccio de primavera. La inclinación de la Tierra empieza a orientar al hemisferio sur hacia el Sol, esto provoca cambios notorios a nivel climático.

Empiezan a aparecer frentes cálidos que para el invierno son atípicos porque duran pocos días. Esto provoca los choques de frentes de aire caliente y frío, los ingredientes principales para una tormenta. Este fenómeno se da entre el 20 y 31 de agosto aproximadamente, lo que explica la periodicidad de las tormentas.

Datos del Observatorio Central Buenos Aires, reportan que en 63 oportunidades (en el 56% de los casos) se produjeron tormentas en los días próximos al del santoral de Santa Rosa de Lima, si bien no siempre estuvieron asociadas a precipitaciones intensas y/o abundantes.

Entre la leyenda y los datos científicos, la vida y obra de la mujer detrás de la santa debe ser contada. No nos olvidemos que la historia la hacen personas de carne y hueso.

Para conocer más recomendamos:
Tormenta de Santa Rosa: ¿qué es y por qué se llama así? – Artículo del portal A24
A la espera de la tormenta de Santa Rosa – Artículo del portal de Diario Norte
Santa Rosa de Lima – Artículo del portal Biografías y Vidas
Desmitificando a la tormenta de Santa Rosa – Artículo de portal Meteored

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