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EXPRESIONES POPULARES TRADICIONES

La Virgen de la Merced, protectora de Corrientes

Una figura espiritual que marcó no sólo la historia de la provincia, sino también del país. Además de ser la protectora de los correntinos y correntinas, es Generala del Ejército Argentino, título que el propio Belgrano le otorgó. Conozcan toda la historia en esta nota.

Recuperado de Revista El Canillita – Edición 2014

Desde 1660, la Virgen de la Merced es guardiana del Taragüy. Te contamos tradiciones que envuelven a la historia religiosa correntina.

La devoción a la Virgen de la Merced atraviesa nuestra historia. La ciudad de las Siete Corrientes fue fundada en 1588, y 72 años más tarde aparece la figura de la Virgen como “patrona y auxiliar de los trabajos, pestes y demás calamidades”. 

En ese entonces, según Manuel Florencio Mantilla, el poblado atravesaba un período “calamitoso”; había hambre, plagas, sequías y pestes. Fue así que el 13 de septiembre de 1660, el Cabildo emitió un acta capitular en la cual decía:

“Nos acogemos al abrigo y amparo de la serenísima Virgen de Nuestra Señora de la Merced (…) en nombre y voz de todos los vecinos y moradores, comprometiéndose a festejarse su fiesta y las vísperas con todo regocijo que sus fuerzas alcancen, tenerla nueve días en novena y el último día sacarla en procesión alrededor del claustro o cementerio el Convento de las Mercedes”.

Desde esa época, la Virgen de la Merced está presente en la historia de la ciudad, pero un hecho del siglo XIX, pone de manifiesto la devoción del pueblo correntino.

BATALLA DE RIACHUELO

En una de las tantas luchas internas entre distintos bandos que estaban a favor y en contra de Juan Manual de Rosas (el entonces hombre fuerte de la Confederación Argentina), un grupo de revolucionarios correntinos, exiliados en Sao Borja, Brasil; al mando del Teniente Coronel Joaquín de Madariaga conformaron la “Legión Libertadora” y se juramentaron liberar a Corrientes de los dominios federales. Luego de una cruzada épica de la frontera, los legionarios fueron sumando soldados a su causa. Para cuando las filas de Madariaga llegaron a Corrientes, los aliados del entrerriano ya se habían retirado.

La batalla por el dominio de la ciudad se daría en mayo de 1843. Según el relato del historiador Eduardo Rial Seijó, el coronel José Miguel Galán fue comisionado por Rosas y Justo José de Urquiza a recuperar la provincia de Corrientes. Ese mayo, unos 2 mil soldados federales acampaban en la costa de Laguna Brava. Por el bando correntino, los soldados se disponían a pelear en un sitio conocido como la quinta de los “Navarro” en el departamento de Lomas.

Mientras organizaba a la tropa, trajeron ante Madariaga a una mujer que pedía hablar con él. La descripción de esa “mujer” varía de un relato a otro. Según Hernán F. Gómez se trataba de una “joven mujer con una chal celeste”, mientras que Manuel Vicente Figuerero la describía como “una mujer entrada en años y de aspecto distinguido, que vestía de blanco y cabalgaba en un flaquísimo rocinante”. De cualquier manera, ambos coincidían con las palabras que empleó para ayudar al ejército de Madariaga. Dicen que dijo:

“He venido expresamente a buscarlo para trasmitir la noticia exacta del enemigo. Hará una hora acampó cerca de Laguna Brava, complemente descuidado, sin guardias. Los cuerpos han desensillado sus caballos y se preparan para carnear. Si usted se apresura y los ataca por el lado de los montes que dan a la derecha, los derrotará fácilmente”.

El coronel, entonces, ordenó el ataque. “La osadía de Madariaga, dio un triunfo increíble”, escribió años después Mantilla. Los entrerrianos no intentaron resistir, huyeron aterrados y se arrojaron al Riachuelo.

CONMEMORACIÓN

El 24 de septiembre se celebra el Día de la Virgen de la Merced, recordando que en esa fecha de 1943 se colocó sobre su pecho la banda de Generala del Ejército Argentino. Es un homenaje a la batalla de Tucumán liderada por Manuel Belgrano en 1812, fiel creyente de la Virgen María.

En nuestro extenso país, cada provincia tiene su tradición pero comparte un espíritu nacional unificado. Es importante que respetemos nuestros símbolos y los llevemos con orgullo.

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