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Los protagonistas de la Revolución de 1810

Cornelio Saavedra, Juan José Castelli, Antonio Luis Beruti y Manuel Belgrano fueron clave para empezar a formar un país. Recordá por qué.

La fuerte convicción de aquellos hombres que en mayo de 1810 desplazaron a las autoridades virreinales del Río de la Plata sellaba un nuevo camino, el fin de 300 años de dominio colonial y el comienzo de una nueva historia, un camino en el que se jugarán las cartas del devenir, que será difícil, contradictorio y donde se desatarán todas las fuerzas criollas contenidas durante las últimas décadas de opresión imperial.

En los días de mayo no surgieron espontáneamente las ideas y las voces que buscaban un nuevo tiempo; corrían años difíciles, desde hacía tiempo los criollos habían forjado una identidad, un sentido de pertenencia con intereses propios y definidos que entraban en contradicción con los de la monarquía española.

Una monarquía que debilitada por su precaria estructura económica y sacudida por las guerras y revoluciones que atravesaba el Viejo Mundo, terminó desmoronándose ante las revoluciones independentistas que incendiaron el territorio desde Nueva España hasta el Río de la Plata.

América Latina se alzó en un grito de libertad que comenzó en Haití con una feroz y triunfante revolución antiesclavista y antifrancesa en 1804, y continuó por todos los dominios españoles y portugueses hasta lograr 20 años después liberar a casi toda la región, salvo Cuba que seguirá bajo dominio peninsular hasta fines del siglo XIX.

Eran México, el Río de la Plata, el Alto Perú, Caracas, Bogotá, Santiago de Chile, México, las regiones que se alzaban contra el español con esa firme decisión de batir al enemigo, y donde la formación de ejércitos, la lucha revolucionaria, encontró la vía para realizar la tarea que emprendieron aquellos hombres y mujeres hace más de 200 años: empezar a construir una historia propia.

Fue así como este ímpetu inicial se plasmó en el análisis de los cronistas del momento, quienes interpretaron que la expulsión del español abría una división tajante en Latinoamérica dejando atrás el ‘despotismo’ e iniciando el camino de la ‘libertad’.

El Río de la Plata empieza a escribir su historia con aquel cabildo abierto del 25 de mayo de 1810, aunque ya unos años atrás la derrota de los ingleses al querer invadir el territorio porteño, había revelado la fuerza y disponibilidad criolla para defender la región.

Era necesario dejar testimonio, legitimar la acción de los revolucionarios, y avanzar con las nuevas ideas tras los firmes disparos de las armas.

Ese fue el rumbo inicial que tomó Moreno al dictar las normas de fusilamiento y guerra contra el español; o Belgrano cuando se puso al frente de las tropas criollas, o Castelli, que marchó contra el núcleo colonialista del Alto Perú.

Y seguirá Artigas con su lucha a muerte contra los realistas y por la igualdad social; y San Martín buscando reafirmar la independencia y aunar la lucha contra el enemigo; y también fueron los miles de combatientes que persiguieron un ideal, o los esclavos que fueron a la guerra con la ilusión de lograr su libertad, o quienes también pelearon y fueron llevados de manera forzosa porque no sentían que era su propia lucha.

También fueron esos proyectos iniciales, de Moreno cuando afirmaba que «el pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes» aludiendo a la nueva realidad donde quedaba invalidada la autoridad del rey, y abría el debate sobre las nuevas formas de representación.

«Pero también es conveniente que (los pueblos) aprendan por sí mismos lo que es debido a sus intereses y derechos», agregaba uno de los hombres mas fervorosos e intransigentes de Mayo.

Y también fueron los proyectos de Belgrano los que marcaron una de las líneas de pensamiento de la revolución, de ruptura con las viejas teorías económicas al proponer repartir tierras, dar semillas a los labradores, crear escuelas, como parte de su ideario de una sociedad diferente y equitativa.

Con el correr de los años fueron quedando atrás aquellos proyectos debido a las diferencias y conflictos entre criollos que disputaban el poder en Buenos Aires, en el norte, en el litoral, con guerras civiles que devastaron el territorio y enturbiaron el camino de reafirmación de la independencia, por la que San Martín batalló hasta logar su declaración en 1816.

Mientras tanto, la situación social y económica seguía mostrando su debilidad y sus rasgos coloniales como herencias difíciles de erradicar, las que persistieron al calor de aquellas guerras regionales y locales por la hegemonía del poder.

Quedaron así impresos en estas tierras los primeros pasos de nuestra historia, con una conflictividad que dejará huellas y sinuosidades en el tránsito hacia la conformación de la organización nacional, también compleja, 40 años después.

 

COMPOSICIÓN DE LA «PRIMERA JUNTA»

Presidente

Cornelio Saavedra

 

Vocales

Dr. Juan José Castelli

Manuel Belgrano

Miguel de Azcuénaga

Dr. Manuel Alberti

Domingo Matheu

Juan Larrea

 

Secretarios

Dr. Juan José Paso

Dr. Mariano Moreno

 

 

BELGRANO, EL TRANSMISOR DE LAS IDEAS ECONÓMICAS

El primer economista argentino, partícipe de la Revolución de Mayo de 1810, Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano y González, durante su formación académica en España, había asimilado ideas del economista asturiano Baltasar Melchor Gaspar María de Jovellanos y Ramírez (Jovellanos) pero fue discípulo y colaborador personal de Valentín Foronda.

El creador de la bandera argentina trajo al país muchas de las ideas de Foronda, como la necesidad de establecer compañías aseguradoras locales que evitaran que los dividendos de las mismas fuesen giradas al exterior.

 

 

Fuente: https://goo.gl/1RQD1P

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