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UN DÍA COMO HOY

Nace Michel de Nostradamus

Un personaje de la historia que es mundialmente conocido por sus predicciones que escritas en 1555 se fueron cumpliendo. Entre la leyenda y la verdad, en esta nota aprenderemos sobre su vida.

Nostradamus nació el 14 de diciembre de 1503. Originario de la población de Saint-Remy, en Provenza, Francia e hijo de René y Jacques de Nostre-Dame, notario del lugar; su madre, Renata de Saint-Rémy. Sus abuelos paternos y maternos pasaron por muy sabios en matemáticas y en medicina, habiendo recibido él de sus progenitores el conocimiento de sus antiguos parientes.

Los antepasados de Nostradamus eran judíos, de la tribu de Isacar, al parecer pródiga en adivinos. En torno a 1480, un edicto amenazó a todos los hebreos de Provenza con la confiscación si no se convertían, de modo que el bisabuelo de nuestro profeta, llamado Abraham Salomón, pensó que era más práctico bautizarse que perderlo todo. Tomó el apellido de Nostredame, que más tarde Michel latinizaría y convertiría en Nostradamus, en un intento de revestirlo de dignidad y misterio.

Así pues, Nostradamus nació en el catolicismo y rodeado de sabios que muy pronto le iniciaron en las profundidades de las matemáticas, lo que por aquel entonces significaba adentrarse en la astrología, y también en el arte de la medicina y la farmacia.

Un nombre bastante conocido

Desde joven aprendió a conocer las estrellas y a describir el destino de los hombres en sus aparentemente caprichosas conjunciones. En Avignon y Montpellier estudió letras, además de medicina y filosofía, asombrando a compañeros y profesores por sus raras facultades y su infalible memoria. Tenía veintidós años cuando, durante una epidemia de peste que asoló la ciudad de Montpellier, inventó unos polvos preventivos que tuvieron mucho éxito.

Convertido en boticario y perfumista, se instaló en Marsella y dedicó su ingenio a la elaboración de elixires y perfumes. Fue en esos días de 1546 cuando tuvo lugar un acontecimiento que llevaría a Nostradamus a los umbrales de la fama: la terrible epidemia llamada del «carbón provenzal«. Aix-en-Provence fue el centro de la plaga. Los afectados por ella se volvían negros como el carbón antes de morir atacados por tremendos dolores, de ahí el nombre que se le asignó con ironía no exenta de crueldad.

El menjunje que inventó pudo cortar la transmisión de la enfermedad, lo que significó salvar miles de vidas. Nostradamus se hizo conocido en Francia y tiempo más tarde fue requerida su presencia en Lyon cuando allí se declaró un nuevo brote de peste.

La realeza lo recluta

Cuando Nostradamus se involucra con la realeza se empieza a reconocerlo no sólo como médico sino también como un poderoso hechicero. Su aproximación a los Médicis se produce cuando Nostradamus se instaló en la villa de Salon, que entonces se llamaba Salon-de-Crau.

En la casa donde vivía puso un consultorio donde todos acudían para conseguir sus aceites, pócimas y bebedizos contra todo tipo de males. En este lugar se cuenta que invento un brebaje para curar la esterilidadAl parecer, Nostradamus empleó este remedio para poner fin a los desvelos de la florentina Catalina de Médicis, nieta del papa Clemente VII, hija de Lorenzo de Médicis y esposa del rey de Francia Enrique II.

Catalina había permanecido once años sin hijos y sufría viendo a su marido rodeado de amantes. Tras ingerir el que se supone era el menjunje preparado de Nostradamus, Catalina empezó a tener hijos hasta alcanzar la cifra de diez.

Los recuerdos del futuro

Se dice que Nostradamus, experto en la astrología y las matemáticas, pudo anticiparse a muchos hechos de la antigua Europa. Pero el miedo al ridiculo y a que relacionen su actividad al demonio (recordemos que la Iglesia tenía mucho más poder que hoy), decidió guardarse sus predicciones para sí mismo.

En el año 1555 se decidió a publicar un libro donde en forma de prosa, proponía eventos que se iban a desatar en el futuro. El éxito de esos crípticos cuartetos fue inmediato. En la corte, el rey y su esposa quedaron maravillados. Nostradamus fue reclamado en París, donde Enrique II lo colmó de regalos y su impresionante figura barbada hechizó a los cortesanos. En los años siguientes, su prestigio aumentaría hasta límites inconcebibles cuando una de sus predicciones, la relativa a la muerte del rey, se cumplió tal como él había escrito.

Predicción sobre su muerte

El último escrito de su almanaque dice: “A su retorno de la embajada, el obsequio del repuesto en su sitio. Nada más hará. Irá a reunión Dios. Parientes cercanos, amigos, hermanos de sangre (le encontrarán) completamente muerto cerca de la cama y del banco” y fue exactamente así como lo encontraron.

Hacia 1566, la gota que padecía se convirtió en un edema cardiopulmonar, que le causaría la muerte. A finales de junio de 1566, hizo llamar al notario Roche para redactar su testamento. Al amanecer del 2 de julio de 1566, su secretario, Jean de Chavigny, lo encontró muerto, de un ataque cardiaco.

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¿Quién fue Nostradamus?: el hombre que predijo grandes tragedias en el mundo… ¡y hasta su propia muerte! – Artículo del portal Vanguardia

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