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TRADICIONES UN DÍA COMO HOY

Pachamama, Agradecer a la Madre Tierra

En el norte donde la influencia incaica aún perdura, existe una costumbre ancestral cuando llega agosto. Un tiempo donde se agradece a la Madre Tierra, Pachamama o “Pacha”, todo el fruto del trabajo. También se hace el pedido de salud, prosperidad y más trabajo para los hijos de la Tierra. Un ritual que sobrevivió a la invasión española que castigaba a los que luchaban por mantener sus costumbres.

Purificación

Desde las primeras horas del día se suelen sahumar las viviendas para limpiar y purificar los espacios. Es común percibir el aroma del incienso, mirra y copal, que emanan desde el interior de las casas perfumando el ambiente con ese olor característico de agosto. La sahumada, como ritual heredado de los antepasados, persiste vigente y tiene un fuerte significado de purificación.

Así lo explicó Cristina Crespo, vecina del barrio Mariano Moreno (San Salvador de Jujuy), quien realiza tradicionalmente todos los años el ritual. Según aseguró, el acto de sahumar básicamente es para limpiar, para purificar y a la vez captar el progreso, la armonía y la salud.

“Generalmente se inicia desde el centro de la vivienda, y se recorren las distintas habitaciones. Al incienso, mirra y copal, se pueden agregar hierbas, flores de lavanda, romero, coa, azúcar y miel o bien algunos optan por las mezclas que vienen en pequeñas bandejas ya preparadas con distintos productos para el sahumado”, dijo.

Una costumbre que une lazos

De igual modo, quienes deciden darle de comer a la tierra, se disponen desde temprano para preparar todo lo necesario. Es que las familias anfitrionas invitan a amigos y familiares a participar de la ceremonia que finaliza con un almuerzo para todos los presentes, por lo que deben preparar la comida para darle a la tierra y para recibir a los invitados.

“El ritual inicia con la apertura del pozo en el que se dará de comer a la tierra. Para eso primero se bendice la tierra y se clava un cuchillo al costado para recién empezar a abrirlo; alrededor se colocan dos velitas para iluminar la tierra y también se la enflora”, afirmó Luisa Crespo, hermana de Cristina, quien detalló además que el enflorado del pozo consiste en adornarlo con serpentina y papel picado.

Según dijo, al momento de dar de comer a la tierra, generalmente al mediodía, primero se sahuma y posteriormente los dueños de casa se arrodillan al pie del pozo para comenzar a ofrendar. “Siempre es mejor que primero lo haga la familia, los anfitriones, sus familiares y después el resto, siempre ofrendando de a dos, con las dos manos juntas; de a poco se empiezan a arrojar al pozo quinua, maíz, carne asada, cordero, picante de pollo, guiso, todo tipo de comidas que uno desee, todo lo que uno le pueda ofrecer, incluso siempre se prepara una comida especial que es la que se va a servir en el almuerzo, de esa comida el primer plato es para la Pachamama”, explicó

Después se ofrendan las bebidas; “generalmente se utiliza una bebida dulce, una fuerte y una para compartir” dijo. “Una dulce puede ser gaseosa, café al coñac, la bebida fuerte puede ser alcohol o alguna bebida blanca, y la que es para compartir es la que se servirá en la mesa a la hora del almuerzo, ya sea vino, jugos, lo que uno pueda darle porque a la Madre Tierra se le da lo que uno puede”, remarcó. También se ofrendan frutas, hojas de coca y cigarrillos.

Agradecer, pedir y chayar lo nuevo

La ofrenda a la Madre Tierra es un ritual con el que se la venera, como símbolo de agradecimiento por todo lo concedido desde agosto pasado hasta el actual.

Se agradece por la salud, por el progreso, el trabajo, la obtención de bienes materiales y a la vez se puede aprovechar la ocasión para pedirle. Quienes cumplen con esta práctica, creen fervientemente en la “Pacha” por lo que su fe los lleva a esperar de ella algún favor.

“Es importante, para quienes creen, agradecerle a la tierra porque nosotros vivimos prácticamente de la tierra, y quienes lo hacen tradicionalmente con mayor razón deben hacerlo todos los años ininterrumpidamente”, dijo Luisa.

También se aprovecha la oportunidad para “chayar” las cosas nuevas, ya sea una vivienda, un vehículo o algo que se haya recibido en los últimos meses.

El ritual es igual al que se suele hacer en Carnaval, el Martes de Chaya. En este sentido Luisa expresó que “se enflora lo que se va a chayar y se le derrama bebidas; a los autos generalmente se les echa cerveza negra y en las viviendas se echa un poquito de bebidas dulces, otras fuertes y las que se comparten, en cada una de las esquinas de las habitaciones del hogar”, de acuerdo a lo que explicó.

La tradicional “caña con ruda”

Además de sahumar, en este mes es costumbre tomar un vasito de caña con ruda, como se dice “para pasar agosto”. Se trata de una costumbre que se realiza el 1 de agosto con la intención de espantar los males del invierno y conservar la buena salud. Es que se trata de un rito que proviene de los guaraníes que utilizaban la ruda para la medicina, especialmente contra los parásitos, malestares estomacales y la irritación de picaduras de bichos.

Pero más allá de sus propiedades medicinales, con el paso del tiempo la ingesta del brebaje se convirtió en una suerte de conjuro contra las malas ondas, la envidia ajena y la mala suerte. Antiguamente, los guaraníes entendían que era en agosto cuando se producía la mayor cantidad de muertes por frío y lluvias. Como dice el refrán “Julio los prepara y agosto se los lleva”.

Es por esto que se adoptó esta costumbre, y en la provincia también se practica, se hace macerar la caña con la ruda y posteriormente se la bebe. Por eso recomiendan tomarla en ayunas y en general en tres sorbos, aunque también la ingesta se realiza en siete sorbos o de un trago largo, dependiendo de la tradición familiar.

Fuente consultada:
El Tribuno de Jujuy

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