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LA SINGULARIDAD HISTÓRICA

Rebeliones Radicales en la Década Infame

La historia de nuestro país es muy curiosa, donde encontramos personas que son próceres y otras que es mejor ni recordar. Pero de esto se trata la memoria activa, de saber reconocer lo bueno y lo malo. En esta ocasión hablaremos de los Radicales en tiempos oscuros.

Recuperado de Revista El Canillita – Edición septiembre 2014

Luego del golpe de Estado contra la presidencia de H. Yrigoyen, radicales de todo el país protagonizaron una serie de revueltas buscando el retorno del orden democrático.

UN GOLPE ANUNCIADO

El 6 de septiembre de 1930 sucedió lo que casi todos sabían que iba a suceder. Al presidente constitucional Hipólito Yrigoyen, le había llegado “la hora de la espada”, un momento de tanta expectativa que a nadie le pareció raro que un grupo de miliares, en conjunto con sectores de la sociedad civil, obligara al “Peludo” – como le decían a Yrigoyen – a abandonar la Presidencia.

Desde ese día, sucedieron dos cosas. Por un lado, el nuevo presidente José Félix Uriburu impuso “el orden” a base del terror. ¿Cómo? Se prohibió la actividad política y sindical; se intervinieron las provincias y las universidades; se decretó la pena de muerte; y se detuvo, torturó y asesinó a líderes opositores. Esas acciones sumadas a maniobras fraudulentas en lo económico y político, inauguraron la tristemente célebre “Década Infame”. En tanto, por otro lado, militares afines y dirigentes de la UCR empezaron a pergeñar una serie de rebeliones que tenían como fin restablecer el orden democrático, más allá de la figura del destituido Yrigoyen.

CORRIENTES

Luego de diferentes intentos en diciembre de 1930 y en febrero y mayo de 1931, tuvo lugar el levantamiento encabezado desde Corrientes por el teniente coronel Gregorio Pomar, ex edecán de Yrigoyen. El movimiento se inició como una protesta por la anulación de las elecciones en la provincia de Buenos Aires de abril, que habían dado un amplio triunfo a los radicales. Junto a Pomar, se sublevaron las tropas del Regimiento 9 de Infantería de Corrientes y grupos civiles en el Chaco y Santa Fe. Reclamaban, entre otras cosas, la entrega del poder ejecutivo a la Corte Suprema y la convocatoria a nuevas elecciones.

Como respuesta, el gobierno de facto ordenó la rápida movilización de fuerzas aéreas, terrestres y fluviales, y ante
tamaña superioridad, los dirigentes de la sublevación se exiliaron en el Paraguay. El golpe fracasaría, pero obligaría a Uriburu a convocar a elecciones –fraudulentas por supuesto- para el 8 de noviembre. El problema, no podrían participar los radicales.

CONCORDIA

Tras elecciones fraudulentas, Agustín P. Justo asumiría como presidente de la República en febrero de 1932. Los dirigentes radicales no aceptaban su gobierno. Tras prepararse varios meses en el exilio, tendría lugar la segunda rebelión radical, también liderada por Gregorio Pomar, acompañado por el dirigente cordobés Amadeo Sabattini y Roberto Bosch. La intentona tuvo lugar en enero de 1933 en el regimiento de Concordia, Entre Ríos. Por distintos desinteligencias, la medida volvió a fracasar y Pomar se estuvo exiliado de Argentina durante casi una década.

PASO DE LOS LIBRES

En 1933, tendría lugar la última de las rebeliones radiales. Todo estaba previsto para que se realizara el 28 de diciembre de 1933, momento en que se celebraría en Santa Fe la convención nacional de la UCR. Pero el movimiento estaba cantado. Las autoridades conocían las nuevas intenciones rebeldes y las divisiones entre los grupos radicales sellaron el fracaso.

Los rebeldes se dividieron en grupos. Algunos atacarían en Santa Fe y Rosario. Otros en algunas localidades bonaerenses. Otro grupo numeroso se preparaba en Brasil, para avanzar sobre Corrientes. Al frente de esta última columna, de 150 hombres, se encontraba el teniente coronel Roberto Bosch. Entre sus “soldados”, estaba Arturo Jauretche.

El 29 por la mañana, en ediciones extra, los matutinos informaron del rápidamente sofocado levantamiento, que no encontró eco entre la población ni en las Fuerzas Armadas. Días antes, algunos importantes dirigentes rebeldes, como el general Gregorio Pomar, habían sido detenidos. El presidente Justo proclamó el estado de sitio en todo el país y aprovechó para lanzar una persecución contra todo el partido radical.

Los enfrentamientos y la represión en Paso de los Libres dejaron varias víctimas. Algunas de ellas, “degolladas sobre el campo”. Otros fueron apresados, como Arturo Jauretche, quien debió cumplir cuatro meses de reclusión y desde allí escribió el poema gauchesco “Paso de los Libres”. El afán de volver al orden constitucional, tardaría más de una década.

DÉCADA INFAME

Fue el período que comienza el 6 de septiembre de 1930 con el golpe de Estado cívico-militar que derrocó al Presidente Hipólito Yrigoyen y finaliza el 4 de junio de 1943 con el golpe de Estado militar que derrocó al presidente Ramón Castillo.

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