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Rusia: Nace Iván «El Terrible»

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Uno de los personajes más emblemáticos de Rusia, conocido así por la forma en que reprimió a sus opositores. Conozcamos la vida del Zar ruso que rompió las barreras del tiempo y territorio.

Antes de ser conocido como Iván El Terrible, fue nombrado como Iván IV Vasilievich o Iván IV de Rusia. Nació el 25 de agosto de 1530 en Moscú, fruto de la unión entre el zar Basilio III y su segunda esposa Elena Glinski, siendo el primer hijo del zar.

Fue coronado a muy temprana edad, pues sólo contaba con tres años en 1533, año en el que falleció su padre. Esto supuso que fuese su madre quien gobernase como regente, aunque cinco años más tarde fue asesinada por disputas por el poder. En este tiempo, gobernó la familia materna Glinski, los Bielski y los Shuiski.

A partir de 1547, cumplidos los dieciocho años, Iván IV de Rusia gobernó con la ayuda de la Rada, consejo privado entre cuyos miembros más influyentes figuraban el sacerdote Silvestre, su preceptor Macario y su secretario Alexei Adashev, a quien se debió el talante moderado de los doce primeros años del reinado de Iván. También influyó en este sentido la princesa Anastasia Románov, con quien había casado en 1547.

El gobierno de Iván

La tendencia más notoria que Iván IV manifestó al principio fue la de alejar de su lado a la nobleza boyarda, al tiempo que procuraba sentar las bases de una administración estatal unificada y centralizada y crear instituciones con participación popular. Reunió y codificó las ordenanzas del reino en un código (el «Sudiébnik», 1550), convocó por primera vez en 1549 los «Zemski-Sobor», especie de estados generales rusos, y dos años después un concilio para organizar una Iglesia afín a sus propósitos.

Iván IV fijó asimismo los campesinos a la gleba, para lo cual determinó el origen de la servidumbre establecida en 1581, y formó su propio cuerpo armado, el de los «streltsí», cuyos miembros eran recompensados con parcelas de tierra, con la finalidad de fortalecer el poder del monarca frente al de la gran aristocracia, además de reorganizar y modernizar el ejército.

Cumplidos los objetivos de esta primera etapa de su reinado, dedicada fundamentalmente a la organización interior, Iván IV el Terrible emprendió una política expansiva que lo condujo a las conquistas de Kazán, en 1552, y Astrakán, dos años más tarde. Ocupó también el valle del Volga y se dispuso a extender el imperio hasta la región de los Urales y Siberia. Con miras a contar con una salida al Mar Báltico, se volvió contra Livonia, pero allí chocó con los intereses de Lituania, Suecia, Polonia y Dinamarca.

Temerosas del auge del nacionalismo ruso, las potencias occidentales bloquearon el principado de Moscovia e impidieron así que recibiera técnicos y armamento europeos. La prolongación del conflicto originó una profunda crisis económica que motivó la reacción de los boyardos y del clero. La muerte de su esposa en 1560 acentuó el autoritarismo de Iván IV, quien mostró los primeros síntomas psicopáticos que, agravados más adelante, lo llevaron a cometer todo tipo de atrocidades (a las cuales debió el apelativo de El Terrible) y a una religiosidad exacerbada y próxima al delirio.

La caída en la locura

Entre 1560 y 1564, valiéndose de los «streltsí» y con el propósito de reforzar su poder frente a la aristocracia, Iván el Terrible desencadenó una sangrienta represión contra los boyardos y el clero, prescindiendo de los consejeros de la Rada. Incluso atacó y devastó en 1570 las antiguas ciudades libres de Novgorod y Pskov, y, en 1581, hizo asesinar a su primogénito.

Sin encontrar solución para el conflicto de Livonia, éste se prolongó hasta 1583. Agotadas sus tropas y acosado por la crisis económica y los problemas sociales y políticos del imperio, Iván el Terrible se vio obligado a ceder Livonia a Polonia y las regiones de Ingria y Carelia meridional a Suecia, renunciando a su pretensión de disponer de un puerto en el Mar Báltico.

Otro de los momentos críticos de Iván IV fue cuando mató a su hijo de un bastonazo en la cabeza llevado por un momento de cólera. Previamente había agredido a una de sus esposas –Elena Sheremeteva– con el mismo bastón, haciendo que perdiera al bebé del que estaba embarazada y, cuando fue a increparle su hijo, le dio un bastonazo. Tardó en morir unos tres días aproximadamente y esto supuso un duro golpe para el zar, puesto que además de ser su hijo y el lazo que le unía emocionalmente a él, era futuro zar de Rusia y dejó a su reino sin heredero. Una gran culpa lo acompañaría hasta su muerte, que fue pocos años más tarde.

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Iván IV el Terrible – Artículo del portal Biografías y Vidas
Iván «El Terrible» – Artículo del portal Sobre Historia

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