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UN DÍA COMO HOY

Se crea el papel moneda en Corrientes

Las guerra civil entre unitarios y federales endeudó a muchas provincias, Corrientes no fue la excepción. La emisión del papel moneda fue una de las soluciones para solventar una causa que involucró a toda Sudamérica.

El 23 de junio de 1841 el Poder Legislativo de la provincia dicta la Ley por la cual se crea el papel moneda en el  distrito. Se autorizó la circulación de billetes de diez, cinco y un pesos hasta la suma de 100.000 pesos, los que serían cambiados por su valor en metálico “un año después de restituido el comercio por medio de la paz”.

A fines de la década de 1830 la política de equilibrio fiscal llevada a cabo por la provincia ingresó en una profunda crisis. El involucramiento activo del Estado local en las guerras civiles rioplatenses alteró el sistema de Cuentas provincial, al aumentar los Gastos y necesidades del Fisco de manera considerable.

El Estado endémico de guerra en el que se sumió a partir de entonces la provincia tuvo un efecto extremadamente negativo para su fiscalidad. El déficit -que se incrementó aceleradamente a partir de entonces- se vinculaba en forma directa al Gasto militar.

Al mismo tiempo, los Jefes Departamentales fueron progresivamente acaparando recursos fiscales para sostener a sus propias milicias, dando origen a una práctica que se mantendría a lo largo de décadas y que impactaría negativamente sobre el nivel global de Ingresos del Estado local.

Como resultado de esta situación, éste comenzó a endeudarse, creciendo rápidamente así sus obligaciones. En 1841 se inició la emisión de papel moneda inconvertible y su amortización constituyó, a mediano plazo, un nuevo problema. En ese contexto, el proceso controlado de privatización de la tierra pública ingresó en una profunda crisis.

La venta de tierras pasó a constituir un mecanismo cada vez más relevante para cubrir los Gastos del Estado y obtener ingresos que permitiesen respaldar la emisión del papel moneda que amenazaba con depreciarse peligrosamente.

Las formas de transferencia de la tierra al sector privado volvieron a contemplar -a partir de entonces- las ventas, a las que se agregaron las donaciones, básicamente en pago por servicios administrativos y militares brindados al Estado local.

Vale recordar que en el lustro de 1835-39 los derechos al comercio exterior tendieron a reducirse y los Gastos militares a incrementarse, con lo cual los déficits se hicieron frecuentes. La situación se agravó a partir de 1839. Desde ese año y hasta 1847 la provincia protagonizó tres levantamientos contra Juan Manuel de Rosas los que, luego de diversas alternativas, terminaron desastrosamente.

Como resultado de estas luchas, los Ingresos de la provincia experimentaron una brusca caída. Se suspendió la recaudación de algunos impuestos pero, fundamentalmente, los derechos aduaneros declinaron ante el bloqueo impuesto por Buenos Aires. Entre 1839 y 1844 las entradas sólo cubrieron una fracción de los Gastos. Para llenar sus necesidades, los Gobiernos decidieron recurrir a la emisión de billetes.

Este es, sin duda, un hecho excepcional porque ninguna otra provincia, salvo la mucho más rica Buenos Aires, estuvo en condiciones de recurrir al papel moneda para subvencionar sus déficit. La emisión correntina fue, por supuesto, mucho más limitada. Se inició con la ley del 23 de Julio de 1841 que autorizó la circulación de billetes de diez, cinco y un pesos hasta la suma de 100.000 pesos, los que serían cambiados por su valor en metálico “un año después de restituido el comercio por medio de la paz”.

En un principio, la utilización de papel moneda no causó grandes resistencias porque se trataba de una cantidad moderada que suplía la escasez de circulante y evitaba recurrir a empréstitos forzosos.

Por otra parte, las rentas aduaneras constituirían un sólido respaldo una vez restablecido el comercio. No obstante, las Administraciones que se sucedieron en esta etapa ordenaron nuevas emisiones por lo cual el valor del papel moneda fue desvalorizándose y hacia 1846 un peso plata equivalía a tres pesos papel.

A partir de ese año la situación financiera comenzó a mejorar. La llegada de la escuadra anglo-francesa significó un alivio para el comercio. Al año siguiente, los Tratados de Alcaraz y luego la victoria rosista en Vences normalizaron el tráfico con Buenos Aires. El Gobierno prorosista de Benjamín Virasoro (1847-1852) pudo afrontar los Gastos corrientes sin recurrir a nuevas emisiones.

No obstante, la desvalorización del papel moneda continuó. El gobernador Valentín Virasoro trató de formar un fondo de amortización para el rescate de los billetes pero este propósito no pudo cumplirse porque entre 1849 y 1850 los Gastos militares aumentaron nuevamente al producirse el conflicto entre la provincia y el Paraguay por la región misionera. En 1851 tuvo lugar una nueva movilización a raíz de la participación correntina en la campaña contra Rosas. En ese año la relación entre el peso papel y el peso plata era de 6,5 a 1.

Debe destacarse además que en el crítico período de luchas la emisión fue sólo uno de los recursos utilizados para afrontar los Gastos más urgentes. Paralelamente, se fue acumulando una considerable Deuda Pública proveniente de los auxilios en dinero, artículos de todo tipo y, particularmente, de ganado exigidos por las fuerzas militares. Estas prestaciones habían sido requeridas por todas las Administraciones, cualquiera fuera su tendencia política.

 

Fuente: Descubrir Corrientes

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