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UN DÍA COMO HOY

Tratado de Ábalos

El 24 de abril 1820 se firma un Tratado de alianza ofensiva y defensiva entre los gobiernos de Corrientes y la Banda Oriental, encargando al caudillo José Gervasio de Artigas, la Jefatura de la Liga que integraba también Misiones. El Congreso correntino que lo aprobó, se reunió en Saladas. Las partes contratantes se manifestaban así en contra del Tratado del Pilar, por el cual Buenos Aires reconocía al general Francisco Ramírez como gobernador del “continente” entrerriano, integrado por Corrientes, Misiones y Entre Ríos. Este Pacto fue denominado “Pacto de Abalos”, ya que fue firmado en las costas de Abalos, Departamento Curuzú Cuatiá.

Trasladado al campamento de Abalos, juntamente con el gobernador Juan Bautista Méndez, se abrió con José Gervasio Artigas y los representantes de Misiones el negociado que había de definir el plan político, levantado en oposición al de la paz parcial que inspiró los Tratados del Pilar.

El Acuerdo, labrado en tres ejemplares, fue suscripta el 24 de abril de 1820, el mismo que por primera vez se da a publicidad. Dice textualmente:

“Acta celebrada entre los Jefes militares y Representantes políticos de las Tres Provincias, Banda Oriental, Corrientes y Misiones, reunidas en Congreso para resolver lo más conveniente por sostener la Libertad e Independencia de estas Provincias contra los enemigos exteriores; en orden a los intereses de la federación y de común acuerdo, resolvieron lo siguiente:

“Art. 1.- Los Jefes y Representantes de las tres Provincias se comprometen con todos los esfuerzos y recursos de sus Provincias a sostener una guerra ofensiva y defensiva por la Libertad e Independencia de estas Provincias.

“Art. 2.- El Jefe de los Orientales, ciudadano José Artigas, será reconocido por los Jefes y autoridades de las Provincias de la Liga, por el Protector de su Libertad, y queda autorizado para decidir de la guerra y de la paz contra los enemigos exteriores e interiores.

“Art. 3.- Las tres Provincias de la Liga se comprometen al cumplimiento de las providencias del Excmo. Sr. General como Director de la guerra y la paz.

“Art. 4.- El Excmo. Sr. Protector y Director de los pueblos, se compromete por su parte a no celebrar convenio ni tratado alguno con los enemigos exteriores o interiores, sino aquél que asegure y deje a salvo la Libertad e Independencia de estas provincias.

“Art. 5.- Las provincias de la Liga no pueden ser perjudicadas ni en la libre elección de sus Gobiernos, ni en su administración económica, según los principios de la federación.

“Art. 6.- Las tres Provincias admiten bajo estos principios a otra cualquiera que entre por los intereses de una Liga ofensiva y defensiva hasta la resolución en un Congreso General de las Provincias.

“Cuyos artículos firmados y ratificados, ante mi, por los jefes y Representantes de las tres Provincias, se mandan publicar y archivar en cada una de ellas por los Jefes y Autoridades de cada respectiva Provincia como un constante documento de la expresión de su voluntad.

“Para ello se firman tres de un tenor de la presente acta, celebrada en esta costa de Abalos, a 24 de Abril de 1820.

“José Artigas – Juan Bautista Méndez – Diego Rodríguez Méndez (representante) – Miguel Javier Arigú (representante) – Gorgorio Aguiar – Francisco Javier Sití”.

ALIANZA

Consolidada la alianza de Corrientes, Misiones y la Banda Oriental se tomaron disposiciones para buscar el reconocimiento de las dos primeras provincias como Organismos federales, que Buenos Aires y Ramírez -por Entre Ríos- habían omitido.

A principios de Mayo de 1820 se comunicó a los puertos del Paraná la Orden de detener a todos los buques que subiesen el río, como la de embargar todos los que proviniesen de Buenos Aires y el Alcalde de segundo voto volvió a la capital a informar de su cometido y a auscultar el ambiente.

Lo encontró completamente cambiado; las operaciones comerciales multiplicadas a favor de la paz habían atraído a los puertos barcos de toda propiedad y las operaciones de compra-venta derramaban abundante savia en el Organismo provincial.

Las clases cultas, grandes propietarios y comerciantes, eran las primeras en gozar y apreciar estas ventajas cuya atracción repudiaba las nuevas hostilidades. Y tenían razón; un escritor(20) nos ha dejado una pintura elocuente de estos días de tragedia y de pobreza:

“Todo el país -decía- fuera de las cinco leguas de distancia del ejido de la ciudad, era asolado por individuos que vivían de la depredación, y valiente debía ser el estanciero que, aun bien armado y acompañado de esclavos y servidores, se animara a visitar su hogar desierto y abandonado.

“Las enormes carretas destinadas al transporte de los cueros, entre las estancias y los varios puertos de embarque, se encontraban desmanteladas y abandonadas en los campos y servían de alojamiento y refugio a ladrones errantes que, medio desnudos y totalmente desaseados, subsistían del ganado que apresaban con sus lazos y se solazaban en el lujo del aguardiente, el juego y los cigarros, siempre que podían asesinar a sus semejantes, despojarlos de su tesoro o saquear un pueblo y alzarse con los despojos”.

El comercio en buenas condiciones era vital a la provincia, tanto más cuanto los productos de Corrientes no eran pocos.

Ofrecía al comercio: maderas diversas, cañas (bambúes) de varias clases, cáscaras para curtir, fariña y almidón de mandioca, miel de caña, azúcar, aguardiente de caña, vino de naranja, maíz, maní, algodón, tabaco, cigarros de Mburucuyá, pieles de tigre, nutria y carpincho, jabón de grasa de yacaré, tejidos de lana y de algodón, productos de la industria pastoril, como cueros secos y salados de novillos, becerros, potros, etc.; cueros curtidos y suelas, charoles del país, vellones, crin, astas, carne salada, charque, dulce, grasa, jabón, velas, aceite de potro, etc., etc.

 

RENOVACIÓN DE AUTORIDADES EN CORRIENTES

El gobernador Méndez, que se posesionó de este estado general de ánimo, no encontró más solución que renovar las autoridades, medida simpática a Artigas que dudaba de los hombres del Cabildo y necesaria en cierto modo, porque el gobernador tenía el pecado de haber sido elegido cuando Andresito, recordado en el comentario habitual del pueblo, como la personificación de la injusticia y de la pena.

Había, además, otra causa: el delegado del Cabildo en la reunión del Campamento de Abalos había expuesto -como condición para accionar solidariamente- la expulsión de Pedro Campbell del cargo de Comandante de Marina. Artigas no había aceptado la exigencia, excusándose en la promesa del gobernador Méndez de que aquél respetaría al Cabildo, actitud explicable porque Campell era como su brazo derecho.

 

EL CONGRESO PROVINCIAL DE SALADAS

Abocados a la necesidad de renovar autoridades como a la de escapar a la influencia poderosa de la capital, se dispuso la reunión de un Congreso Provincial en la Villa de San José de Saladas, congreso que debía elegir gobernador y renovar al Cabildo.

La elección del lugar del Congreso no fue caprichosa; el pueblo indicado llámase “San José de las Lagunas Saladas” y el Congreso se reunía “bajo la protección del patriarca ‘San José’, cuyo nombre llevaba el Protector Artigas…”.

La reunión de los representantes, cuya mayoría era netamente artiguista, se efectuó el 19 de Mayo de 1820, como se indicara, representando a la capital y por las cuatro manzanas, barrios o cuarteles en que se dividía, Sebastian de Almirón, J. B. López, Felipe Santiago Soloaga y Juan Vicente Amarilla.

Las Sesiones, iniciadas con la lectura del Pacto de Alianza con Misiones y la Banda Oriental, que había sido hecho público el 1 de Mayo de 1820 en las Comandancias de Partido, concluyeron con la reelección de Juan Bautista Méndez para gobernador y con la del siguiente Cabildo para la capital: Alcalde de primer voto, capitán José Francisco Rolón; de segundo voto, José Ignacio Domingo Cabral; Alférez de la Patria, Luis Bernabé López; Alcalde Provincial, José Mariano Córdova; Alguacil Mayor, José Ignacio Benítez; Regidor Decano, Angel Esteban Alsina; Regidor Defensor de Pobres y Menores, José Baltasar López; y Síndico Procurador, Juan José Rolón.

El 29 de Mayo de 1820, el gobernador Méndez prestaba juramento y asumía el cargo y, transladándose a la capital, el 7 de Junio de 1820 instalaba el nuevo Cabildo.

 

GUERRA ENTRE LA FEDERACIÓN DEL LITORAL Y EL GENERAL RAMÍREZ

Intertanto, el general Artigas había abierto con Ramírez una enojosa polémica sobre sus facultades para concluir los Tratados del Pilar, defendiendo ambas partes en extensos Oficios la razón de ser de su actitud.

De las palabras se pasó a los hechos; el 8 de Mayo de 1820 el primero comunicaba al segundo que si no hacía retirar sus fuerzas próximas lo haría responsable de la sangre que se derramara y, un mes después, se abría la campaña militar que debía concluir con la pérdida de la autonomía correntina.

 

Fuente: Descubrir Corrientes

 

 

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